Anuncios en prensa

ALGUNA DE LAS APARICIONES EN PRENSA O EN INTERNET

 

LA RIOJA

 

Logroño sabe a café con leche

11.08.11 – 00:43 –

ALICIA ITUARTE | | LOGROÑO.

Las pastillas, que nacieron en Logroño hace 86 años, se venden desde 1946 en el tradicional comercio de la calle Portales

http://www.larioja.com/v/20110811/rioja-logrono/logrono-sabe-cafe-leche-20110811.html
Los más golosos de Logroño aún recuerdan las pastillas de café con leche que, durante décadas, han sido el caramelo más tradicional de la capital riojana. Pero los amantes de este dulce han ido disminuyendo con el paso del tiempo y, a día de hoy los envoltorios del Logroñés y Viuda de Solano se consideran más un ‘souvenir’ que una parte de la identidad logroñesa.

Las tiendas de golosinas han tomado el relevo de las antiguas golmajerías, cuyos productos más típicos han debido ceder ante las chucherías de mil formas y colores. Sin embargo, aún quedan retazos de historia de este dulce en la ciudad. En pleno centro de Logroño, en la calle Portales, que tiempo atrás se conocía como la del Mercado, La Golosina vende estos caramelos desde 1946. «Las pastillas de café con leche nacieron en Logroño en 1925 creadas por Silvestre García», explica Alfredo Ramírez, propietario de La Golosina. Él mismo recuperó la marca del Logroñés cuando su anterior propietario, Solano, se deshizo de ella. «Antiguamente -prosigue Alfredo- todas las pastelerías de la ciudad las vendían; hoy, sin embargo, es muy difícil encontrarlas.»

Aunque la fábrica dejó de existir y en la actualidad tan sólo figuran dos fabricantes, El Avión y Soteño, aún se conserva la marca. Ahora, tras sesenta y cinco años dedicado a estos caramelos, Alfredo se propone rescatar su historia, aportando los capítulos que ha ido recabando a lo largo de una vida junto a su padre. «A mí, lo que me gustaría -señala Ramírez- es que personas que sepan algo, bien por teléfono o por correo electrónico, colaboren para ampliar la página».

Para ello, cuenta con la ayuda de su hija Elena, quien propuso a su padre la creación de la web http://www.pastillasdecafeyleche.info. , con la que esperan completar esta parte de la historia logroñesa gracias a la memoria de aquellos que quieran participar. «La idea es que las pastillas no se pierdan», comenta Elena. De este modo, la gente podrá tanto conocer el origen de este dulce como también aportar la información de que disponga, contribuyendo así a la lucha contra el olvido de las tradicionales golosinas.

Algunos sabores van de la mano de un recuerdo o reviven un lugar; las pastillas de café con leche encierran el sabor de Logroño, y rescatar su historia es recuperar el sabor de casi un siglo de la ciudad

 

Cuando el café con leche se tomaba en pastillas

Solano comenzó a elaborar sus ‘toffees’ en 1830 con leche de burra. Cien años más tarde, Cabañas industrializó la firma, cuya fábrica cierra ahora en Tarazona

21.09.09 –

LUIS SÁENZ GAMARRA

La viuda de Solano -Antolina cuando ni era viuda ni anciana- tuvo su arcano, su secreto: la cocción lenta y la leche de burra.

Una fría mañana de invierno Antolina cocía el café con leche para su esposo Celestino, que era tan laborioso y fino, pero Celestino no se personó como era su costumbre. El desayuno de leche con café se quedó acostado sobre las brasas, en la cocina familiar. Doña Antolina, aplicada en los afanes hogareños, olvidada de la leche en el fuego, provocó que el sobrio desayuno de Celestino se constituyera en espeso y dulce toffee a golpe del tibio rescoldo y arropado en el puchero de barro.

Murió Celestino y su viuda, la viuda de Solano, se aplicó a la fabricación de pastillas de café con leche con éxito creciente. Las pastillas fueron abriendo una brecha en el mercado local, lentamente, disolviéndose en el arcano gustativo de los riojanos como el dulce sabor de la tierra.

En los años veinte, y después de que varias generaciones, mantuvieran un negocio casi artesanal, la industria pasó a un sobrino-bisnieto, el ingeniero industrial Fernando Cabañas López-Castro, que la amplió y, sobre todo, la modernizó mecanizándola. Esto hizo que el producto básico se eliminara. La leche de pollina -el secreto de la fórmula- se sustituyó por la leche de vaca para poder atender a la demanda que llegaba hasta los mil kilos al día. En la época de la posguerra, para asegurar la fabricación ante la carencia de productos básicos, crearon sus propios medios productivos agrícolas y ganaderos en la Finca ‘El Juncal’, sita en la carretera de Soria término de Albelda de Iregua, una modélica explotación ganadera y un bello parque y chalé para sus propietarios.

Fernando Cabañas falleció en 1960, haciéndose cargo del negocio su esposa, Milagros Pastor Ibáñez, quien dotada de gran espíritu empresarial, impulsó nuevos productos y amplió y modernizó las instalaciones, con una nueva fábrica en avenida de Portugal, 12.

La última ampliación se realizó en 1970, construyendo en el barrio de Varea una moderna fábrica de gran capacidad de producción. Las nuevas instalaciones permitieron fabricar, además de las históricas pastillas de café con leche y toffees, nuevas gamas de caramelos, como los masticables Skysol. Estos Skysol, caramelos blandos, se vendieron como estopa y se masticaban como chicles sin ser chicles y se chupaban como caramelos sin ser caramelos.

Sorprendiendo a propios y extraños, el año 1988 la marca y fábrica de la Viuda de Solano fue vendida y desvinculada de La Rioja, la empresa fue adquirida por el grupo aragonés Fosforera Española, quien trasladó la producción a Tarazona, en la provincia de Zaragoza, cerrándose las fábrica de Varea, cuyo edificio se convirtió en las actuales Bodegas Ontañón.

Desde el 2004 la propietaria de la marca Solano es la multinacional Wrigley, que la ha abocado a la nada. Una golosina nacida en Logroño, de leche de burra y un olvido, no ha podido soportar tanta transacción y trasiego, y finalmente ha fenecido en brazos de una multinacional cualquiera. Nos han hurtado aquel duro pastillón que se adosaba a las muelas como un pulpo gelatinoso y dulce, que deshacíamos a fuerza de sobeteo lingual y mucha saliva, aquella bomba multicalórica de raíces riojanas se ha ido al garete. La viuda ha desaparecido sin dejar rastro, con su leche de burra a cuestas, se habrá fugado con Salustiano Orive, inventor del Licor del Polo, al cementerio de los sinsabores riojanos desaparecidos.

 

El Logroño más dulce

Durante el último siglo y medio, decenas de empresas y talleres caseros han fabricado los tradicionales ‘toffees’ en la capital riojana

21.09.09 –

MARCELINO IZQUIERDO | LOGROÑO

Era Logroño la ciudad de las pastillas de café con leche, pues nadie que viniera de fuera se iba de ella sin comprar una caja de los afamados toffees para sus familiares o para regocijo personal. Tal era el éxito de estos caramelos, que a los logroñeses se les conocía con el mote de ‘pastilleros’.

Repasemos las marcas que han dado gloria a los dulces riojanos a lo largo del siglo XX. Las pastillas ‘El Logroñés’, que se hacían en la entonces cerrada calle Galicia, de la mano de Silvestre García; eran tan famosas que se anunciaban en los tranvías de San Sebastián. ‘El Puente de Hierro’, elaboradas por Ceferino Rodríguez, otorgó el nombre de ‘El Pasti’ a toda la familia, que tenía alquiler de barcas en la playa del Ebro.

Viuda de Arróniz, que bautizó a sus pastillas con el nombre de ‘La Vaca’, vendían el producto a principio de Portales. Y siguiendo con nombres de animales, ‘La Pajarita’ era elaborada por Falcón en la calle Sagasta; ‘Valvan La Cabra’ era una marca de prestigio, recuperada como ‘La Cabra’ por Fernando Reinares para la firma Aldusa, y ‘La Oveja’, elaboradas por María Córdoba en una buhardilla de la calle Sagasta.

También estaban los toffees ‘El Explorador’, fabricados por Mugaburu en la calle Duquesa de la Victoria, y en cuyo envoltorio destacaba el dibujo de un boy scout saltando un río con una pértiga. Las pastillas ‘El Soteño’ eran confeccionadas por Aníbal Pérez en la calle García Morato, donde hoy se siguen vendiendo mazapanes, polvorones y guirlaches para las Navidades en una pequeña tienda. Las ‘Celita’ de Greiba eran obra de Eduardo Paracuellos, mientras que Casa Redondo estaba radicada en Soto de Cameros…

También quedan en el recuerdo ‘El Triunfo’, ‘Ebro’, ‘Bohy’, ‘La Anunciación’, ‘La Golosina’ o fábricas como Valentín Ortega, Pastcafé o Magencio García.

 

‘Viuda de Solano’

16.09.09 –

Pastillas de café con leche

La viuda del confitero Celestino Solano, Antolina Ruiz-Olalde, poco sospecharía que los dulces caramelos de café con leche (de burra) que elaboraba para saludar a su clientela se convertirían en santo y seña de la ciudad durante casi todo el siglo XX. Y menos aún que su ocaso sólo comenzaría a fraguarse a partir de que la factoría caramelera abandonase su Logroño natal en 1992. Porque, desde su traslado a Tarazona, los toffees de Solano que tanta fama alcanzaron en la capital de La Rioja ya no han sido lo mismo y la modernización del producto no ha alcanzado, a tenor de los resultados, los objetivos apetecidos por los sucesivos propietarios de la marca. Sea como fuere, y aunque hace ya 17 años que Solano dejó su domicilio del barrio de Varea, el anuncio de que Wringley ha anunciado el cierre inminente de la planta de Tarazona no deja de provocar una entrañable tristeza en la tierra donde doña Antolina se inventó primero las pastillas de café con leche que le dieron justa y merecida fama internacional como viuda de Solano.

 

El corazón de Solano se para

Wrigley, actual propietaria de la marca de caramelos fundada en 1830 en La Rioja, anuncia el «cierre inminente» de la planta de Tarazona, a la que se trasladó la producción de Logroño hace más de 20 años

16.09.09 –

  1. J. GONZÁLEZ |LOGROÑO

Se recuerdan por su sabor contundente y por pegarse al paladar y a los dientes. Y si preciados siguen siendo como dulces, no menos deliciosas resultaban las cajas de lata en las que antiguamente se vendían. Cofres que después se reconvertían en costureros, huchas o ‘estuches’ para guardar los lápices de colores y las tizas.

Los caramelos ‘Viuda de Solano’ nacieron en La Rioja hace 179 años, pero el corazón característico de su logo, que llegó a conquistar los mercados de más de 70 países, acaba de entrar en parada. La multinacional Wrigley, actual propietaria de la marca, ha anunciado su intención de cerrar la planta de Tarazona (Aragón) a la que se trasladó la producción de la factoría del barrio de Varea de Logroño hace más de 20 años.

El origen de las pastillas de ‘Viuda de Solano’ se remonta a 1830 en una pequeña confitería regentada por Celestino Solano en el Casco Antiguo de Logroño. Ese año, su mujer, Antolina Ruiz-Olalde, elaboró unos caramelos de café con leche para obsequiar a sus clientes. Los tofes enseguida tuvieron una enorme aceptación y el matrimonio decidió dedicarse en exclusiva a la elaboración de estos caramelos.

Se trataba de un trabajo artesanal y el secreto de la fórmula original estaba en que la leche que se usaba era de burra. Y así fue hasta los años 20 del siglo pasado, cuando la firma pasó a manos de un sobrino de los Solano, Fernando Cabañas, que mecanizó la planta y comenzó a producir de manera industrial. Claro que para ello fue necesario sustituir la leche de burra por leche de vaca.

Hasta 1988

‘Viuda de Solano’ se constituyó como sociedad anónima en 1963 y perteneció a sus fundadores hasta 1988 cuando fue adquirida por el grupo aragonés ‘Fosforera’ (cerillas), propiedad de la familia Fierro, que creó la filial ‘Solano Aragón’ en Tarazona. Sin embargo, los Fierro vendieron ‘Viuda de Solano’ y ‘Solano Aragón’ en 1992 a la empresa catalana ‘General de Confitería’, filial de ‘Agrolimen’, que concentró la producción en Tarazona y cerró la planta logroñesa de la carretera de Zaragoza, donde se instaló Bodegas Ontañón.

Desde el 2004, ‘Solano’ es propiedad de Wrigley, que el lunes anunció el «cierre inminente» de la factoría aragonesa, lo que dejará sin empleo a 160 trabajadores.

 

La Rioja

‘El Avión’, Aldusa, ‘El Soteño’ o ‘Celita’ siguen al pie del cañón

21.09.09 –

M.I. | LOGROÑO

No cabe duda de que la marcha de Logroño de la firma Viuda de Solano marcó un punto de inflexión en la otrora floreciente industria riojana del dulce, aunque no fue su final, ni muchísimo menos. Hoy en día aún quedan firmas de prestigio que fabrican pastillas de calidad en la comunidad autónoma, manteniendo viva una tradición iniciada en 1830.

 

La marca ‘El Avión’, sin ir más lejos, comenzó a elaborar toffees hace más de ochenta años (concretamente en 1928) y continúa haciéndolo como una de las firmas punteras del sector. Meses antes del crack del 29, ‘El Avión’ levantó su vuelo en la primitiva fábrica de avenida de Navarra,

 

Allí trabajó durante un tiempo quien después fuera el mejor guionista del cine español, el gran Rafael Azcona, que vivía enfrente. Con un pequeño aeroplano como emblema, delante de la fachada, ‘El Avión’ continúa confeccionando pastillas de café con leche y otros dulces en sus modernas instalaciones del polígono La Portalada II.

 

Aldusa también siguen elaborando sus productos en la fábrica del polígono de Cascajos, en la capital, ahora bajo la administración de la Nueva Rumasa del empresario Ruiz Mateos.

 

La firma ‘El Soteño’, que elaboraba Aníbal Pérez en la calle logroñesa de García Morato, sigue trabajando ahora en el Polígono Cantabria. Y las ‘Celita’ de Greiba siguen en Agoncillo

 

BLOG: http://historiasdelcomercioeindustriariojana.blogspot.com.es/2016/11/marcas-historicas-de-pastillas-de-cafe.html

 

RECETA DE LAS PASTILLAS DE CAFÉ Y LECHE: http://blog.todalarioja.com/recetas-de-la-rioja-pastillas-de-cafe-y-leche/

 

BERMEMAR: http://www.bermemar.com/SIGLOXX/vdasolano.html